Recorrido virtual por las exposiciones “El año de los Concretos 1990-2020 “Centenarios – La Generación del Cambio” y Colombia Múltiple”

El año de los Concretos 1990 – 2020. Centenarios, La generación del cambio. Colombia Múltiple.

En este recorrido puedes visitar tres exposiciones que se inauguraron en el marco del aniversario 17 del Museo de Arte del Tolima, y que a su vez hicieron parte del proyecto “Fortalecimiento de la oferta cultural como eje dinamizador del desarrollo económico y social del Departamento del Tolima”, financiado por la Gobernación del Tolima y la Dirección de Cultura departamental.

Recopila obras de veintitrés artistas que expusieron hace 30 años bajo el ojo del escultor Edgar Negret, quien tenía el propósito de apoyar y difundir el lenguaje de la abstracción en nuestro país y darle un carácter singular a su galería Casa Negret.

Las firmas de artistas presentes en esta muestra son: son Armando Londoño, Arturo Serrano, Carlos Enrique Rodríguez, Carlos Rojas, Carlos Torres, Consuelo Gómez, Edgar Negret, Edelmira Boller, Fanny Sanín, Hermann Angarita, Hugo Zapata, John Castles, Jorge Riveros, Juan Jaramillo, León Trujillo, Luis Fernando Roldán, Mónica Negret, Manuel Hernández, Margarita Gutiérrez, Pilar Caballero, Rafael Echeverri y Santiago Uribe Holguín. 

Centenarios – la generación del cambio

Enrique Grau, Edgar Negret, Alejandro Obregón y Cecilia Porras, protagonistas del arte colombiano, todos nacidos en el año 1920, generaron un cambio en la manera de ver, hacer y comprender el arte en nuestro país, volviéndose la generación más conocida y respetada en toda la historia del arte colombiano del siglo XX.

Colombia Múltiple

En esta exposición se encuentran distintos lenguajes que se dan en el arte contemporáneo, como el arte conceptual, la apropiación de archivos, registro fotográfico, litografía, serigrafía, grabado, impresión digital y el screen, entre otros.

Los expositores son: Antonio Caro, Rafael Echeverry, Andrés Orjuela, Beatriz González, Antonio Roda, Óscar Muñoz, Adolfo Bernal, Doris Salcedo, Adriana Ramírez, Darío Ortiz y Fernando Botero.

Recorrido virtual por las exposiciones “Paisaje un Espacio Habitado”, “Relatos Entre Paredes” y el “27° Salón Tolimense de Fotografía”

En el marco del proyecto “Plan de reactivación del Museo de Arte del Tolima a través del desarrollo de programas virtuales y presenciales”, apoyado por el Ministerio de Cultura y el Programa de Fortalecimiento de Museos, el MAT inició su fase de exposiciones con las muestras “Paisaje un Espacio Habitado”, “Relatos Entre Paredes” y el “27° Salón Tolimense de Fotografía”, las cuales se exhibieron en el 2020, durante los meses de septiembre a noviembre.

¡Ingresa y disfruta de esta gran experiencia virtual!

PAISAJE.

Un Espacio Habitado.

 “El paisaje puede ser conceptualizado de diferentes formas de acuerdo a la perspectiva de estudio a la que se le someta. Se le puede considerar en general como “la expresión perceptual del medio físico, lo que implica que es detectado por todos los sentidos, es decir, es función de la percepción plurisensorial” (Ojeda, 2011).

En ese sentido se puede decir que hablar de paisaje es hablar del cuerpo humano al mismo tiempo. Su vínculo reside en que esa exterioridad al entrar en contacto con el cuerpo inminentemente le significa, ya que este lugar despliega una serie de textos que van siendo aprehendidos por los sentidos, llevando a reflexiones y experiencias que posteriormente se vuelven significativos para quien los sujeta. 

El paisaje entonces surge al entrar en contacto con el afuera a través de los sentidos, pero esa reunión en el campo del arte no es simplemente un hecho de estar, más bien en términos de Bachelard, es un habitar el lugar, donde se mezclan en una serie de signos que se combinan, que se juntan y contradicen, transformándose en un juego de verdades, sentimientos y fantasías.

En esta curaduría se reúnen imágenes que fueron construidas por diferentes artistas. Cada una de ellas cargadas del contacto que tuvo el sujeto con ese espacio-tiempo, con ese territorio y momento resonante, que le sugiere, que lo permea. La selección está planteada por tres núcleos, el cuerpo y el paisaje, el paisaje como pintura y el paisaje urbano.

El Cuerpo y el Paisaje

En este conjunto se puede ver descripciones de cuerpos inmersos en una naturaleza, unos laborando sobre el territorio y otros que se sirven de ella para la diversión o la reflexión. La relación que tiene cada cuerpo con la naturaleza está determinada por el contexto que tiene este acercamiento. En el caso de quien vive o trabaja cotidianamente la naturaleza tiene un vínculo más estrecho, puesto que todos los signos emitidos por la naturaleza, están impregnados en el mismo cuerpo del labriego, cada sonido, olor o señal que emita el territorio permite una comprensión y contemplación familiar, cercano, mientras quien acude eventualmente a la naturaleza tiene otra distancia distinta, su goce radica en la extrañeza, en lo nuevo, en lo distinto, por eso la necesidad de acudir a este lugar, para romper con la cotidianidad. Significa entonces que en esta compilación de piezas se puede reflexionar sobre las corporalidades que están inmersos en una naturaleza y como su contexto social y cultural conlleva a este sujeto a vivir y significar el paisaje desde lugares distintos.

El Paisaje como Pintura. 

En este núcleo se muestran pinturas de paisajes que fueron construidas a partir de una experiencia vivida en el lugar. El habitar aquí es un elemento fundamental para darle forma a la pieza, cada yuxtaposición de pigmento sobre la superficie está instituida por lo que sugirió la experiencia territorial que tuvo cada artista, pero estas sugerencias son interpretaciones que se realizan sobre una realidad, el territorio, que viene determinada por la morfología de sus elementos físicos, que son objetivos, pero en la que intervienen factores estéticos, que le unen a categorías como la belleza, lo sublime, lo maravilloso y lo pintoresco, y a factores emocionales, que tienen que ver con la formación cultural y con los estados de ánimo de quienes contemplan y habitan el lugar.

Paisaje Urbano

Pinturas y fotografías conforman este grupo, donde se pueden visualizar imágenes de arquitecturas que cada artista presencio y habitó. El conjunto de las piezas posibilita plantear la idea de la ciudad como un lugar que provoca sensaciones estéticas y sentimientos afectivos, puesto que son lugares edificados por el mismo hombre con una intención útil pero que a su vez las decora con formas y colores que van transformándose en la medida que cambia la subjetividad humana y el tiempo. Estas formas construidas para habitarlas, están ataviadas por circunstancias sociales, políticas, culturales, etcétera, que las colma de significados, pero a su vez estas se cruzan con las subjetividades del individuo que las acoge, así sea por un instante. 

Del mismo modo, las imágenes permiten ser observadas desde otra distancia, la distancia de quien observa estas imágenes dentro de una arquitectura museística que acoge y dispone estas piezas para que sean resignificadas desde cada asistente.     

Artistas:

Andrés Alarcón, Hernando Bazurto, María Margareth Bonilla Morales, Daniel Camacho Ponce de León (1907-1991), Julio Cesar Cuitiva, Marina Curci, Héctor D´Allemand, Julio Fajardo Rubio (1910-1979), César Krrillo, Raquel Paz Bermúdez, Gustavo Pedraza, Emma Reyes (1919- 2003) y Arsenio Zambrano (1948- 2010).

Relatos entre Paredes

La necesidad de un resguardo hizo que el hombre se apropiara o propiciara espacios donde encerrar un lugar era fundamental para proteger su cuerpo, pero, esos muros que se levantan del suelo para protegerse y cobijarse a sí mismo, también sirve como lugar donde el sujeto experimenta un sin número de experiencias individuales y colectivas.

Para esta curaduría se escogieron piezas donde se pueden apreciar o distinguir cuerpos que están accionados dentro de un espacio cerrado. Algunas de manera intimista, donde el sujeto crea un tiempo para sí mismo. Allí, las distintas acciones de los personajes permiten ver un momento que implica estar sólo, no hay una acción de varios individuos, solo es él y su propio organismo que se dispone para su auto-interacción. A su vez están las propuestas plásticas que muestran varios sujetos en un mismo lugar.   

En aquellas piezas, los actores entran en contacto y ese encuentro, como lo indica Jean Luc-Nancy es significativo, porque el cuerpo está Intrínsecamente vinculado a otras entidades, y esa relación con el otro, y no solamente con otros “humanos”, es indisociable de esta ambivalencia constitutiva del existir que nos hace ser lo que somos: cuerpos numerosos, espaciados, enfrentados y afrontados, gozosos y sufrientes, amorosos y violentos, cuerpos políticos de un extremo al otro. De este modo se muestran los individuos en un interior, donde pueden confluir distintas situaciones que el sujeto carga de significado. Allí interactuando con otros vivientes o inertes se entraman experiencias que el sujeto las llamará como realidad.

Artistas:

Edilberto Calderón, Julio Castillo, Pedro Hanne Gallo, Sandra Suárez, Quintero, Esteban Sánchez, Beatriz González, Rossina Bossio, Yolanda Meza y Juliana Ramírez.

27° Salón Tolimense de Fotografía

En el 27° Salón Tolimense de Fotografía, encontrarán una selección de imágenes que han sido galardonadas en versiones anteriores del salón. La temática de esta exhibición es el cuerpo humano, que históricamente ha sido parte fundamental en el trabajo de los artistas. Aquí el lente, logra mostrar y transmitir diversas perspectivas y emociones.

Fotografías de Mauricio Arana, Álvaro Fajardo Castilla, Reinel llanos, Andrés Perea Cadavid, William Ramírez Castro, Jader Rivera Monje, Sebastián Ritoré, Nancy Rubio, Diana Carolina Sandoval, Javier Sandoval y Otto Trujillo Melo, conforman esta importante versión. 

27 Salón Tolimense de Fotografía

Desde Niepce Daguerre a la fecha, la fotografía sigue siendo mágica, analógica o digitalmente, se pueden fotografiar miles de imágenes que en fracciones de segundos, capturar ese instante único  e irrepetible, siendo el resultado de ese momento tan especial  que solo lo vive el fotógrafo con su cámara, porque solamente,  quien toma la fotografía, escudriña dentro de esa imagen ,”su imagen” que solo se logra en un instante donde en esa conexión tan íntima se  siente, se percibe, cómo lo decía Henri Cartier-Bresson el “instante decisivo “ buscando siempre ese momento único que nos lleva por  diferentes historias.

A través de la fotografía se siente todo lo que desde el interior de esa imagen aflora con fuerza y con pasión hacia el mundo vivencial del fotógrafo y todos los espectadores que tengan contacto con ella, con esa fotografía que siempre será especial e insuperable de ese breve instante.

 

Imágenes inmersas en medio de la luz, esa maravillosa luz, fuente inagotable que las baña y acaricia, están ahí, esperando perdurar en el tiempo y el espacio a través de una fotografía.

Como el cuerpo humano el cual ha sido, es y seguirá siendo un referente histórico de sensualidad, belleza, contemplación, pasión, disfrute, agresión, desde la pintura hasta la aparición de la fotografía en el siglo XIX, y ,como desde lo análogo a lo digital, desde el color al blanco y negro sigue siendo una fuente de inspiración para el artista a través del lente y de la luz poder escrudiñar de una manera a veces sutil, atrevida,  maternal, violenta, guerrea en lo que quiere transmitir en las fotografías de esos cuerpos en solitario o agrupados que expresan e integran los sentimientos del  fotógrafo y su modelo.

A veces consiente de la presencia del ojo que lo escudriña o ajeno a este voyerismo intencional que busca apropiarse de todos los sentimiento y formas que de una manera inconsciente transmite una fusión de su alma, su espíritu y su cuerpo.

 

María Margareth Bonilla Morales

Directora Museo de Arte del Tolima

Fundadora del Salón Tolimense de Fotografía.