Luis Caballero (1943-1995)

Lugar: Museo de Arte del Tolima.

Fecha: del 15 de septiembre al 16 de octubre – 2022

Curaduría: Luis Fernando Bautista

Luis Caballero, pintor y dibujante bogotano, hijo del escritor Eduardo Caballero Calderón y sobrino nieto de la pintora impresionista Margarita Holguín y Caro, ha sido considerado uno de los más destacados artistas latinoamericanos de la segunda mitad del siglo XX. De vocación temprana estudió en Bogotá y en París, ciudad en la que vivió buena parte de su vida.  Con 25 años ganó la Bienal de Coltejer en Medellín con su obra La Cámara del Amor, que en sus fondos planos y contornos de líneas marcadas acusaba influencia de los artistas ingleses David Hockney y Francis Bacon.

Teniendo siempre el ser humano como parte central de su trabajo, sus figuras masculinas desnudas, convertidas en el único motivo de su obra, fueron adquiriendo una corporeidad más realista en la que se identifican sus estudios sobre el manierismo italiano del siglo XVI y del romanticismo francés de comienzos del siglo XIX, especialmente de Théodore Géricault y su icónica pintura La Balsa de la Medusa. A mediados de los setenta la obra de Caballero, alejada de las tendencias modernistas de la época, tendrá una impronta propia donde el realismo de los cuerpos se funde con las fuertes tensiones dinámicas que le otorga su personal manejo del tema homosexual, la concepción técnica y el sentimiento profundo mostrado en ellos.

Caballero, dibujante virtuoso, practicaba con el modelo del natural asiduamente, pero también usaba fotografías de referencia de periódicos amarillistas como El Espacio y El Bogotano que mostraban escenas de crímenes atroces, junto a otras tomadas por él de sus modelos y de películas porno, que hacía con una cámara Polaroid de fotografía instantánea. Sin embargo, sus composiciones partían muchas veces de lo que el mismo llamaba sus “dibujitos nerviosos” donde trabajaba las tensiones y tomaba las decisiones de composición que luego desarrollaba en las obras.

A partir del Gran Telón, un dibujo monumental realizado en 1990 en la Galería Garcés Velázquez de Bogotá, sus cuerpos se hicieron menos definidos y más abstractos sin perder la tensión dinámica, ni la fuerza de su carga sexual. Luis Caballero muere de Sida en 1995 tras una década de vivir como seropositivo. Su trabajo, motivo de importantes retrospectivas, aún hoy es visto con recelo por parte de la conservadora sociedad colombiana, pero su figura y su obra engrandecida tras el reconocimiento de su propia homosexualidad, han cobrado un valor significativo en la difícil lucha de la comunidad LGTBI+ por el reconocimiento de sus derechos al libre desarrollo de la personalidad.

El más importante premio de las artes plásticas en Colombia lleva su nombre.

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