¿Es cierto que el Transhumanismo empieza con la tecnología digital, o desde que el primer antepasado primitivo usó una rama como herramienta? ¿el humano empieza a ser, comienza su historia, con la tecnología? ¿Hacemos historia como sujetos o como humanidad? ¿ser humanos es solo una experiencia más del espíritu?

¿Es el tiempo quien genera el pensamiento y desarrolla la existencia? ¿explorar la identidad significa ser nadie?

La siguiente curaduría propuesta reúne obras diversas de diferentes unidades del trabajo profesional del artista que convergen en una sustancia común: entender la verdad del sentido reflejada en la estética, sentido que parece comprenderse como el desarrollo de la potencia de todo lo que hay por medio de la experiencia y la autoconciencia desde un punto de vista humano y sus estadios

(filosófico, cultural, político, social, histórico…).

El orden sugerido de las piezas funciona analógicamente con una idea cíclica del tiempo donde se oscila entre objeto / sujeto, individuo / colectividad, subjetividad / objetividad, etcétera.

Aristóteles resolvía el problema del cambio planteando el desarrollo de la potencia de un ser: una semilla se convierte en árbol porque dentro de esta se encuentra toda la información para ser un árbol.

Potencia, materia, cambio y tiempo, son ejes coyunturales de la unidad T3cnolQg1a que explora las posibilidades prácticas de la potencia de la materia estrictamente relacionada con la identidad humana y su exploración y como ésta depende de esas posibilidades estructurando lo que conocemos como cultura, en un intento de explorar la identidad, de expandir la noción de Transhumanismo y el trasegar de la conciencia como espíritu absoluto.

La pieza es un retrato sencillo, en ruina, de un suceso minúsculo en la realidad, pero totalmente relevante en nuestro contrato social contemporáneo: una cuarentena que desveló en buena medida incoherencias y absurdos que cimientan aquel contrato, como los son la deuda fiat, la demagogia, la apatía, la avaricia, la desigualdad, la precipitación del cambio ambiental, analfabetismo crítico/tecnológico, etc.

La saturación contemporánea de información mediática es símil de la saturación de error, mugre o contra factura, que es información no conceptual/física que soporta y trasgrede, a la vez, los gráficos que señalan en cierta medida el limbo información: la subjetividad masiva, los sesgos y la especulación sobre la que se cimienta la plutocracia.

La corrupción o entropía de la materia predominante en la obra propuesta, nos puede aterrizar en un espacio de humildad donde habite la objetividad que nos conduzca a entender la inmadurez que desemboca en un antropocentrismo infantil, que es el obstáculo para comprender qué podemos y qué no podemos hacer como civilización: la noción arqueológica nos recuerda el insignificante lugar que ocupamos en el tiempo y con ella la posibilidad de ser un simple residuo del conflicto dialectico y matérico de la naturaleza física. Remitiéndonos a un momento de reflexión ontológico social/popular.

Ubicar la objetividad en un momento donde la historia presente da señales de ser superada por la naturaleza: la ruina (evitando toda nostalgia posmoderna), la cual abre la posibilidad no de que el espectador este percibiendo una obra profética o predictiva (desde el presente), sino por el contrario, aprecie un retrato o registro del hoy visto desde un futuro no cercano; sugiriendo la inmadurez de la humanidad como especie.

Escenario cotidiano pre producido, ficticio, holográfico, propiciado a partir de una pantalla digital y lumínica que descubre a una mujer con su rostro eliminado amamantando a un bebe en una cocina, espacio domestico oscuro y desolado. La imagen esta sustancialmente corrupta física y emocionalmente.

La crisis sanitaria develo y acentuó problemas estructurales que comprometen y tensionan la autonomía y teleología de las personas y comunidades. El orden humano general actual, materialista, vacuo y superfluo, que cosifica al ser (comodities), manifiesta su fragilidad, insostenibilidad e inutilidad (útil solo para algunos). La pandemia ha sido un evento que ha dejado en evidencia la ingenuidad y soberbia, la inmadurez como civilización, preocupantemente desequilibrada.

Al artista le inquieta poder generar por medio de esta pieza cuestiones sobre la autoconciencia, el control político y la humildad desde una perspectiva existencial histórica.

Circo, etimológicamente del latín “circus”, hace referencia a una “construcción” con/en un espacio “circular” donde se desarrolla el “espectáculo”. 1

Formalmente la pintura es una tela sucia, vieja, en descomposición, donde reside el emblema de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), también en proceso de corrosión. La estética de Error, de Tiempo, de Descomposición, de Putrefacción, de Entropía y Arqueológica; pretende generar la noción de corrupción ética/social y obsolescencia de un concepto, idealismo, dogma o paradigma de Humanidad – Unidad – Progreso, por lo menos en el contexto del último siglo: La frenética evolución exponencial de  la tecnología, mayormente digital, el libre mercado y su implicación en la garantía de los derechos universales – El abandono del dinero mercancía y el establecimiento del petrodólar y de la deuda externa – La I y II guerra mundial urge al escenario político mundial de nuevas estrategias, entre ellas la creación de la ONU (reencauche de la fracasada Liga de las Naciones) que se declararía imparcial, en pro de la paz y los derechos humanos pero que rinde cuentas a sus principales proveedores – entre otras.

La pieza no es una crítica a dicha organización en si, pero si usa las incoherencias y las ficciones de dicha entidad como analogía de las dinámicas sociopolíticas hipócritas establecidas por el poder económico (Plutocracia) y su instrumento (Neoliberalismo) impuestas en las diferentes sociedades globalizadas que representan casi la totalidad de la población (excepto comunidades nativas y dictaduras aisladas); generando  y/o potenciando cantidad de efectos adversos como la deuda fiat, la demagogia, la apatía, la codicia, la desigualdad, la crisis ambiental, el analfabetismo crítico/tecnológico, etc. que operan como herramientas de subordinación. Así como en cada cumbre de la ONU, se establecen metas en discursos populistas que al final no se cumplen, de la misma manera, el escenario político (ficticio) mundial entretiene a las masas, incluyendo intelectuales y revolucionarios, mientras los personajes que dominan los círculos de los hedge funds buscan desesperadamente soluciones para escapar del “acontecimiento” 2, que elimine el establishment Humanidad.

No se trata de que el espectador este percibiendo una obra profética o predictiva (desde el presente), sino, por el contrario, aprecie un retrato o registro del hoy visto desde un futuro no cercano. La estética y concepto general de la obra piensa el fracaso de la burocracia política en la administración de nuestro gran ´´hogar público´´ al subordinarse a los plutócratas y apartarse de su labor de trabajar por el bienestar de los ciudadanos.

La traducción del título al francés es un capricho romántico, siendo coherente con la exponencial romantización de los diferentes problemas que desbordan la ineptitud o individualismo humano a solicitud del elitismo económico ya nombrado, con el fin de banalizarlos.

  1. La sociedad del espectáculo, Guy Debord, 1967.
  2. Survival of the Richest, Douglas Rushkoff, 2018.

La arqueología cognitiva propone, de manera general, la capacidad de inquirir las formas de pensamiento y por ende su etología, de un individuo/sociedad por medio de los rastros que ha dejado o los artefactos que fabricó (Objetos Cotidianos Predominantes). En ese sentido, esta pieza plantea una identidad al humano contemporáneo cimentada en sus vestigios ubicados en un ambiente futuro hipotético donde otra inteligencia los somete a estudio y juicio.

El trabajo también cuestiona la conciencia de la producción y consumo industrial y la incapacidad o incoherencia intencional o no del diseño tecnológico frente a las necesidades humanas naturales y artificiales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *