La necesidad de un resguardo hizo que el hombre se apropiara o propiciara espacios donde encerrar un lugar era fundamental para proteger su cuerpo, pero, esos muros que se levantan del suelo para protegerse y cobijarse a sí mismo, también sirve como lugar donde el sujeto experimenta un sin número de experiencias individuales y colectivas.

Para esta curaduría se escogieron piezas donde se pueden apreciar o distinguir cuerpos que están accionados dentro de un espacio cerrado. Algunas de manera intimista, donde el sujeto crea un tiempo para sí mismo. Allí, las distintas acciones de los personajes permiten ver un momento que implica estar sólo, no hay una acción de varios individuos, solo es él y su propio organismo que se dispone para su auto-interacción. A su vez están las propuestas plásticas que muestran varios sujetos en un mismo lugar. En aquellas piezas, los actores entran en contacto y ese encuentro, como lo indica Jean Luc-Nancy es significativo, porque el cuerpo está Intrínsecamente vinculado a otras entidades, y esa relación con el otro, y no solamente con otros «humanos», es indisociable de esta ambivalencia constitutiva del existir que nos hace ser lo que somos: cuerpos numerosos, espaciados, enfrentados y afrontados, gozosos y sufrientes, amorosos y violentos, cuerpos políticos de un extremo al otro.

De este modo se muestran los individuos en un interior, donde pueden confluir distintas situaciones que el sujeto carga de significado. Allí interactuando con otros vivientes o inertes se entraman experiencias que el sujeto las llamará como realidad.

Artistas:

  • Edilberto Calderón
  • Julio Castillo
  • Pedro Hanne Gallo
  • Sandra Suárez
  • Quintero
  • Esteban Sánchez
  • Beatriz González
  • Rossina Bossio
  • Yolanda Meza
  • Juliana Ramírez

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