“El paisaje puede ser conceptualizado de diferentes formas de acuerdo a la perspectiva de estudio a la que se le someta. Se le puede considerar en general como “la expresión perceptual del medio físico, lo que implica que es detectado por todos los sentidos, es decir, es función de la percepción plurisensorial” (Ojeda, 2011).

En ese sentido se puede decir que hablar de paisaje es hablar del cuerpo humano al mismo tiempo. Su vínculo reside en que esa exterioridad al entrar en contacto con el cuerpo inminentemente le significa, ya que este lugar despliega una serie de textos que van siendo aprehendidos por los sentidos, llevando a reflexiones y experiencias que posteriormente se vuelven significativos para quien los sujeta.  El paisaje entonces surge al entrar en contacto con el afuera a través de los sentidos, pero esa reunión en el campo del arte no es simplemente un hecho de estar, más bien en términos de Bachelard, es un habitar el lugar, donde se mezclan en una serie de signos que se combinan, que se juntan y contradicen, transformándose en un juego de verdades, sentimientos y fantasías.

En esta curaduría se reúnen imágenes que fueron construidas por diferentes artistas. Cada una de ellas cargadas del contacto que tuvo el sujeto con ese espacio-tiempo, con ese territorio y momento resonante, que le sugiere, que lo permea. La selección está planteada por tres núcleos, el cuerpo y el paisaje, el paisaje como pintura y el paisaje urbano.

El cuerpo y el paisaje

En este conjunto se puede ver descripciones de cuerpos inmersos en una naturaleza, unos laborando sobre el territorio y otros que se sirven de ella para la diversión o la reflexión. La relación que tiene cada cuerpo con la naturaleza está determinada por el contexto que tiene este acercamiento. En el caso de quien vive o trabaja cotidianamente la naturaleza tiene un vínculo más estrecho, puesto que todos los signos emitidos por la naturaleza, están impregnados en el mismo cuerpo del labriego, cada sonido, olor o señal que emita el territorio permite una comprensión y contemplación familiar, cercano, mientras quien acude eventualmente a la naturaleza tiene otra distancia distinta, su goce radica en la extrañeza, en lo nuevo, en lo distinto, por eso la necesidad de acudir a este lugar, para romper con la cotidianidad. Significa entonces que en esta compilación de piezas se puede reflexionar sobre las corporalidades que están inmersos en una naturaleza y como su contexto social y cultural conlleva a este sujeto a vivir y significar el paisaje desde lugares distintos.

El paisaje como pintura. 

En este núcleo se muestran pinturas de paisajes que fueron construidas a partir de una experiencia vivida en el lugar. El habitar aquí es un elemento fundamental para darle forma a la pieza, cada yuxtaposición de pigmento sobre la superficie está instituida por lo que sugirió la experiencia territorial que tuvo cada artista, pero estas sugerencias son interpretaciones que se realizan sobre una realidad, el territorio, que viene determinada por la morfología de sus elementos físicos, que son objetivos, pero en la que intervienen factores estéticos, que le unen a categorías como la belleza, lo sublime, lo maravilloso y lo pintoresco, y a factores emocionales, que tienen que ver con la formación cultural y con los estados de ánimo de quienes contemplan y habitan el lugar.

Paisaje Urbano

Pinturas y fotografías conforman este grupo, donde se pueden visualizar imágenes de arquitecturas que cada artista presencio y habitó. El conjunto de las piezas posibilita plantear la idea de la ciudad como un lugar que provoca sensaciones estéticas y sentimientos afectivos, puesto que son lugares edificados por el mismo hombre con una intención útil pero que a su vez las decora con formas y colores que van transformándose en la medida que cambia la subjetividad humana y el tiempo. Estas formas construidas para habitarlas, están ataviadas por circunstancias sociales, políticas, culturales, etcétera, que las colma de significados, pero a su vez estas se cruzan con las subjetividades del individuo que las acoge, así sea por un instante. Del mismo modo, las imágenes permiten ser observadas desde otra distancia, la distancia de quien observa estas imágenes dentro de una arquitectura museística que acoge y dispone estas piezas para que sean resignificadas desde cada asistente.

Artistas:

  • Andrés Alarcón
  • Hernando Bazurto
  • María Margareth Bonilla Morales
  • Daniel Camacho Ponce de León (1907-1991)
  • Julio Cesar Cuitiva
  • Marina Curci
  • Héctor D´Allemand
  • Julio Fajardo Rubio (1910-1979)
  • César Krrillo
  • Raquel Paz Bermúdez
  • Gustavo Pedraza
  • Emma Reyes (1919- 2003)
  • Arsenio Zambrano (1948- 2010)

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