EXPOSICIÓN ITINERANTE BANANA REPUBLIC

Hace pocos meses el Capitolio Nacional de Estados Unidos fue atacado por radicales de ultraderecha en un atentado contra la democracia para boicotear la oficialización de un nuevo presidente de la oposición. George W. Bush, twitteó en tono burlón “Así es como se disputan las elecciones en una república bananera”, y viral en menos de unas horas el comentario tomó la connotación humillante de pretender comparar al Estados Unidos de Trump con un país latinoamericano, pobre, violento y primitivo según su parecer.

¿En qué momento la connotación de abundancia frugal, tropical y paradisíaca se convirtió en una descripción desdeñosa y despectiva? A lo largo de dos décadas de producción Sair García ha reflexionado en esta pregunta, revelando en sus obras como esa fertilidad y exotismo parecen ser la misma condena de estas naciones. Un negocio con dividendos tan grandes que antepone sus intereses a las vidas humanas, favoreciendo la explotación laboral, la destrucción del medio ambiente, el despojo de tierras, el desplazamiento forzado y las masacres.

Banana Republic es una propuesta antológica sobre la obra de García que ante la coyuntura actual de un malestar social anunciado, reflexiona y denuncia los efectos de aquellas políticas que recaen sobre el paisaje y el ser humano que lo trabaja y lo habita, ante la ironía de una nación llena de riquezas pero donde las mínimas condiciones vitales son inalcanzables e inaccesibles.

Por Christian Padilla

 

En la exposición se presentan las siguientes series:

ÉXODOS (2008-2011)

Pintura al óleo y petróleo sobre tela

En Éxodos García explora la condición global del desplazamiento y el despojo de tierras, haciendo énfasis en el impacto de la explotación petrolera y su afectación en la naturaleza y la condición humana. Aunque Colombia y muy especialmente Barrancabermeja -la ciudad natal de García es escenario evidente de esa estrecha relación entre violencia y economía extractivista, el artista amplía su investigación al generar un repertorio genérico de imágenes de un drama global.

Las representaciones de destierros y éxodos masivos se construyen a partir pinturas donde García integra el petróleo, no solo como pigmento sino además como el medio de representación de las consecuencias que el mismo origina.

Si en Atmósferas la naturaleza se convertía en una bruma que devoraba a los personajes de las pinturas, en Éxodos la literalidad de la desaparición de los personajes entre las espesas capas de crudo se expresa de una forma mucho más directa.

LÓGICA MATEMÁTICA (2010)

Pintura al óleo sobre tela y ensamble

“La muestra de Sair García se concentra en el error de la operación que desencadenó los falsos positivos en Colombia, enfocando su investigación en torno a la lógica matemática, siempre al servicio de la guerra, haciendo analogías entre las operaciones matemáticas y las operaciones militares. A través de su obra, reflexiona sobre el conflicto armado, pan de cada día en nuestro país, resaltando la mirada de las víctimas o invitando a la reflexión por parte de la sociedad pasiva ante esta realidad aparentemente ajena.

Las operaciones matemáticas consisten en desarrollar un proceso que arroje siempre un resultado, todo proceso de factorización largo o corto siempre arroja un resultado o un error. La exposición se basa en la antonimia falso positivo que en la actualidad hace carrera en Colombia, utilizada para nombrar las ejecuciones extrajudiciales, llevadas por miembros del ejército colombiano principalmente a jóvenes pobres y desempleados”.

CRISTINA ESCOBAR – Galería Christopher Paschall / Agosto de 2010

ESTÁTICA MILAGROSA (2013)

Instalación in situ

Los desplazamientos por el control de tierras, la amenaza de multinacionales y grupos industriales a los ecosistemas, el conflicto armado y otras tantas complejas circunstancias produjeron que la Ciénaga del Magdalena se convirtiera a lo largo del siglo XX en un asentamiento de pescadores, que hicieron del agua su medio de subsistencia, alimentación y vivienda. La arquitectura palafítica se ha convertido en un saber práctico y trascendental para estos pobladores, que, así como la resolución poética de hacer sus casas sobre el río han puesto nombres igualmente poéticos a sus poblaciones, como el caso de Nueva Venecia.

Con la participación de los maestros constructores de aquellos asentamientos, García construye una instalación que traslada a la sala de exhibición los conocimientos empíricos de estos personajes, como respuesta a las necesidades básicas que en su recursividad deben sortear ante la falencia de las instituciones en asegurar sus derechos fundamentales.

“En las construcciones que presenta Sair García son evidentes tanto la noción de naturaleza como la idea de desmaterialización, pero no solo porque los árboles, componentes fundamentales de la ‘naturaleza’ sean el elemento cardinal, ni porque al haber sido modificados para la construcción de la vivienda sobre palafitos incluida en la muestra se hayan despojado de sus características esenciales. También la naturaleza conceptual del tipo de viviendas construidas espontáneamente, sin arquitecto, en los intervalos en que baja la marea, ha sido alterada por su inserción en un espacio que puede considerarse su contrario, por cuanto se trata de un ámbito aséptico y profesionalmente diseñado, donde el agua no tiene posibilidad de convertirse en amenaza. Sus obras se mantienen en su establecida temática del desplazamiento forzado y en sus consecuencias en las poblaciones costeras y ribereñas del país y de cualquier parte del mundo donde se produzca esta Estática milagrosa, como adecuadamente se denomina su trabajo y en general este tipo de arquitectura sobre estacas en algunos países de Centroamérica y el Caribe”.

EDUARDO SERRANO – Naturaleza desmaterializada. NC Arte, Bogotá. 2013

SOUVENIR (2016)

Instalación dimensiones variables

La desaparición forzada de un hermano en 1988 marcó la vida de Sair García y su familia. En esta serie, la concepción del souvenir como testimonio de las experiencias pasajeras del viajero se convierte en registro de la existencia de las víctimas del conflicto armado, y de alguna forma, para sus dolientes en una forma de mantener su presencia. Estas imágenes grabadas en cristal, que permiten ver en tres dimensiones y desde todos los ángulos a los retratados son en cierta forma simbólica la única manera de poder mantener una presencia física de estas personas.

Luego de una larga indagación y diálogo con familias de víctimas del conflicto armado en Colombia, García reúne un archivo de fotografías que posteriormente traslada a estos grabados tridimensionales. La exhibición de Souvenir se termina convirtiendo en una poderosa acción simbólica y en un hecho conmovedor porque concluye con la participación de las familias de los hombres y mujeres retratados, lo cual produce un espacio de diálogo y reflexión, como ocurrió en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación (Bogotá) en la conmemoración de la Semana Internacional del Detenido-Desaparecido, el 26 de mayo de 2017 se conmemoró en Bogotá.

“Cuando vi las fotos, porque la de mi hermano fue la última que vi, volví a recordar los rostros de esas personas. Cuando vi a mi hermano por primera vez después de 20 años que estamos en la búsqueda de ellos vi como que él estaba detrás de mí, como que caminaba conmigo. Me dio mucha nostalgia ver las fotos así, porque nosotros no hemos tenido la oportunidad de encontrar los restos y darle cristiana sepultura. Entonces en el momento sentí que si lo habíamos encontrado. Pero devolviendo el tiempo, no es así. No lo hemos encontrado”.

TESTIMONIO DE UNA DE LAS VÍCTIMAS.

Elkin Rubiano.

“Arte y Violencia en Colombia I: ‘Souvenir’ de Sair García – Crítica sin Cortes”. Esfera pública. 2017

MAGDALENA (2013-2021)

Pintura al óleo sobre acero inoxidable

Sair García es originario de Barrancabermeja, una población a la ribera del Magdalena Medio que se creó como municipio en el siglo XX como lugar estratégico en la industria petrolera por sus yacimientos y el transito que permitía el río. De la mano del progreso y la modernidad, la historia del Magdalena ha estado marcada por la violencia que desde el descubrimiento del petróleo por parte de exploradores produjo la masacre y desaparición de los indígenas yariguíes, nativos de la región. Para García, haber nacido allí implica ser parte de esas tensiones históricas donde el territorio adquirió una nueva dimensión en la cual el paso del mundo natural al industrial -con todas sus consecuencias afortunadas y desafortunadas- era la mejor opción de éxito y trascendencia de alguna generación humilde, bienintencionada y trabajadora.

El mismo nombre del río parece ser augurio de duelo, que por su caudaloso afluente fue bautizado con el nombre de la mujer cuyo llanto acompaña la Pasión de Cristo. Pero en la obra de García convive esa paradoja de una ribera con una memoria histórica funesta, pero a su vez con una marcada carga cultural, folclórica y humana que en sus imágenes es celebrada con una implícita referencia a la vida. La ambigüedad del Magdalena –vida y muerte, riqueza y pobreza, realidad y ficción, progreso y retardo, maravilla y precariedad- es retratada en las pinturas de García a partir del paisaje y su arquitectura de palafitos, esas construcciones arcaicas y sin embargo oníricas que los pobladores de la ciénaga levantaron sobre el caudal del rio. Así como Canaletto a la Venecia italiana, Sair García a través de Nueva Venecia y aquellas poblaciones flotantes magnifica la relación entre la arquitectura y el paisaje para dar testimonio de la apacible y humilde vida de los asentamientos que se han originado del destierro.

LA ARQUEOLOGÍA DEL OFICIO (2018-2021)

Pintura al óleo sobre tela

“Though the paintings hint at political themes, an eerie sense of silence is best conveyed by the canvases’ large, empty passages. For García, who made the series during quarantine, these works were a way to reframe his art within a larger global context. ‘The experience [of quarantine] has led me to reflect much more deeply on the true role of art in society,’ said Garcia”.

ARTNET NEWS. Agosto de 2020

Ante el descubrimiento de la fantástica estética y narrativas críticas y mordaces del cineasta griego Theo Angelopoulos (Atenas 1935 – 2012), Sair García responde con una serie de pinturas que capturan fotogramas de sus filmes, y que guardan cierta semejanza con las escenas hasta entonces creadas en las anteriores pinturas. Tanto en el caso del griego como en la obra del colombiano, el paisaje y la geografía juegan un papel determinante e incluso un desafío constante en la vida de sus protagonistas. Así, en la Arqueología del oficio, el éxodo es comprendido desde otras comunidades y culturas, y desde otros eventos históricos.

 

 

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