De la Escuela del Conservatorio hasta la Facultad Universitaria

Cien años de las artes plásticas en Ibagué.

Lugar: Museo de Arte del Tolima

Fecha: del 15 de septiembre al 16 de octubre – 2022

Curadoría: Luis Fernando Bautista y Cristhian Moreno

Investigación: Darío Ortiz Robledo

A comienzos del siglo XX surge el primer programa de educación artística en Ibagué, en el cual se inscriben algunos de los creadores que marcarán la pauta de la plástica tolimense, posteriormente surge la Escuela de Bellas Artes que funcionara durante 32 años, y un museo que existió pocos años, hasta el surgimiento del Museo de Arte del Tolima en el 2003 y la apertura del programa de Artes plásticas y visuales de la Universidad del Tolima en el 2010, quienes dinamizarán y definirán el actual estado del Arte en la Ciudad.  Esta exposición plantea un recorrido amplio sobre algunos de los más conspicuos creadores de ese periodo, hasta destacados artistas plásticos del momento y su relación con la escena artística local.

-Los orígenes, la búsqueda del hombre integral (1920-1954)

Darío Jiménez, Jorge Elías Triana, Julio Fajardo.

Desde finales del siglo XIX se venía sintiendo en Ibagué un tímido despertar artístico con la conformación de varias escuelas de música como la Escuela Femenina de Canto y la posterior Academia de Música de Ibagué, dirigidas ambas por Temístocles Vargas, así como el nacimiento en los primeros años del siglo XX de la revista Letras y el periódico El Renacimiento publicado en la Imprenta Departamental.  A esto se suma la creación de La Sociedad de Embellecimiento y Ornato creada en 1905 por iniciativa de Alberto Castilla. En 1909 se comienzan a dar clases de pintura y ornamentación en la Academia de Música de dicha sociedad artista, labor a cargo del artista italiano Pedro J. D`Achiardi.

Desde ese año hasta la creación de la Escuela de Bellas Artes en los años cincuenta, la preparación artística en Ibagué corrió por cuenta del Conservatorio quien mantuvo las clases de pintura y escultura como parte de su “Programa de Educación Artística”, como consta en el decreto 31 de 1920 que hacía énfasis en la necesidad de forjar “a un hombre integral”. En el Conservatorio se tenían desde comienzos de los años treinta clases de idiomas, dibujo, pintura, modelado, anatomía y geometría como complemento a la formación musical.[1]

Para entonces Ibagué, gracias a la sociedad de embellecimiento y a la curia ya contaba con algunas piezas artísticas entre las que se cuentan algunos retratos de próceres pintados por Ricardo Acevedo Bernal, algún Bolívar de Coriolano Leudo, el monumental Bautismo de Cristo de Pedro Alcántara Quijano que adornaba el baptisterio de la Catedral, un par de obras de Francisco Antonio Cano en el Círculo Social y por supuesto la serie de retratos de músicos pintados por Domingo Moreno Otero para decorar la sala de  conciertos del Conservatorio diseñada por su hermano Heli.

Tras la reforma del Conservatorio  el arquitecto y dibujante Helí Moreno Otero fue  el profesor de dibujo y el maestro Joaquín González Gutiérrez director del área de pintura.  En esa aula de pintura y escultura  toma sus primeras clases de arte Jorge Elías Triana (Ibagué 1921- Cartagena 1999), quien desde los 12 años estudiaba flauta trasversa en el Conservatorio.

Hacia 1940 el artista Julio Fajardo (Honda 1910-Ibagué 1979) regresa a Ibagué para dirigir y ser profesor de pintura y dibujo en la Escuela de Bellas Artes anexa al Conservatorio, donde además participa de los coros y la Orquesta Sinfónica, y realiza con ellos conciertos en Bogotá, Tunja y Bucaramanga. Fajardo ha estudiado pintura y escultura en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá y Fresco en la Escuela de Bellas Artes de Santiago de Chile, donde es premiado. En el Conservatorio es profesor de dibujo y pintura de Darío Jiménez (Ibagué 1919-1980) condiscípulo de Triana en el Colegio San Simón.

[1] Manuel León Cuartas, Artes plásticas en Ibagué en Compendio de Historia de Ibagué, capitulo XXVI, academia de historia del Tolima, 2003, pg. 507

-La Escuela de Bellas Artes, los años de esplendor (1955-1978)

Manuel Hernández, Alberto Soto Jiménez, Jesús Niño Botía,Carlos Granada, Ricardo Angulo, Arcadio González, Carlos Juez, Fernando Devis, Edilberto Calderón, Mardoqueo Montaña,      Manuel León Cuartas, Israel Rozo, Armando Martínez, Arsenio Zambrano, Mario Lafont, Mariana Varela, Antonio Camacho Rúgeles, Margareth Bonilla, Maria Victoria Bonilla, Claudia Llano, Ana María Rueda, Benhur Sánchez, Esteban Sánchez, Oscar Margosk, Hernando Osorio, Fernando Molina, Pedro Cabrera, Marco Alejandro Rico, Carlos Penagos, Yesid Gutiérrez Palma, Julio César Cuitiva.

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La Escuela de Bellas Artes surgió como una dependencia del Instituto Departamental de Antropología e Historia en 1955, mediante un decreto firmado por el Teniente Coronel César Augusto Cuéllar Velandia. La Escuela fue adscrita posteriormente a la Universidad del Tolima y comenzó labores en 1956. Algunos de los artistas tolimenses más destacados del momento fueron vinculados al profesorado, como Julio Fajardo y Jorge Elías Triana (premiados en el Salón Nacional de 1957, en escultura y pintura). Junto a ellos dieron clases los también premiados Mardoqueo Montaña (Ibagué 1922-2006) y Alberto Soto Jiménez (Ibagué 1927-), cuya labor docente fue reforzada, entre otros, por el bogotano Manuel Hernández (1928-2014) y el zipaquireño Miguel Sopó (1918-2014). La presencia de estos artistas, inmersos en las corrientes modernistas de la época, generó un movimiento cultural sin precedentes en la región. Se realizaron salones regionales y nacionales, exposiciones, seminarios y la creación de un Museo de Arte Moderno compuesto por los trabajos ganadores de los Salones Nacionales de Artistas del Festival Folclórico de Ibagué a partir de 1959. Estas obras conformarían el núcleo inicial de la Galería Departamental de Artes Plásticas creada por el decreto 482 de 1960 del gobierno departamental, que pronto se vio reforzada por la adquisición de un número importante de obras con dineros de la nación, adjudicados para tal fin por la ley 27 de 1961 que para ello asignó 50 mil pesos. La elección de las piezas compradas corrió por cuenta del maestro Manuel Hernández, en ese momento director de la Escuela, y de la conocida crítica argentina Marta Traba (1930-1983), quienes aspiraron reunir obras de artistas premiados a nivel nacional.

-Las iniciativas particulares, tiempos difíciles (1979-2002)

Ana María Devis, Gloria del Pilar Garzón, Claudia Ortiz, Lilian Rocío García, Olga Martínez, Darío Ortiz, Graciela Romero, Olmer Rojas Lozano, John Jairo Montoya “Suliban”, León de Jesús Pereañez, Edgar varón, Enrique Saldaña.

Con el cierre de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Tolima y el Museo Antropológico en el 78, el desmonte del Museo de Arte Moderno y el retiro por parte de Colcultura de Ibagué como sede permanente del salón regional de artes visuales y con el notorio abandono gubernamental de las artes pláticas, se perdió todo el impulso que desde las primeras clases de pintura en el Conservatorio se venía dando para un buen desarrollo de las artes plásticas que en la ciudad y el departamento entraron en franca decadencia. La educación artística de una ciudad quedó en manos de unos escasos talleres que en total sumaban un par de docenas de caballetes. Desde la Universidad del Tolima Edilberto Calderón, Manuel León Cuartas, Ricardo Angulo y Carlos Naranjo, impartían sus clases de pintura e historia del arte respectivamente como cursos de extensión y por otro lado Jesús Niño Botia, primero auspiciado por el municipio y luego por sus conocimientos de acupuntura, daba unos rudimentos básicos para aprender a pintar. Esfuerzos que no llenaban el vacío de la Escuela y el Museo.

A mediados de los ochenta se inaugura la biblioteca Darío Echandía del Banco de la República que lleva a Ibagué exposiciones itinerantes y que abre el “Salón de Arte Joven del Tolima”, cuyo principal valor fue recibir los trabajos de jóvenes de la provincia. Surgen galerías de arte de corta duración como “Taller Galería” de los hermanos William y César Augusto González que expuso a David Manzur, Saturnino Ramírez, Patricia Tavera, Eduardo Bejarano, Alberto Nuño y Mario Lafont, sin embargo, el proyecto duró muy poco.

Notable esfuerzo de gestión fue el de la asociación de artistas “Viva el Arte” fundada por Pedro Cabrera y otros artistas, pero cuyo principal gestor ha sido el pintor Ibaguereño Edgar Varón Oviedo (1963) que se convirtió, con su sede alquilada en la carrera tercera entre séptima y octava, en centro de reunión y discusión sobre el acontecer artístico local. Viva el Arte fue escuela de dibujo y pintura, lugar de conferencias, sala de exposición, galería comercial, taller de serigrafía y vitral, marquetería y lugar de encuentro. Allí se realizó el último salón departamental de arte en 1992 ganado por Ana María Devis y Darío Ortiz, las últimas obras incluídas en la Galería Departamental  de Arte. Lograron hacer algunas muestras y concursos departamentales, llevar exposiciones a Ibagué de artistas de reconocida trayectoria como Carlos Granada o Fernando Devis y exhibir nuevos creadores como Pereañez, Penagos Valencia, Cabrera, Varón y Ortiz, entre otros. De igual manera los artistas de la Asociación expusieron en Bogotá y en otras ciudades de Colombia, y lograron llevar sus obras a Cuba, Polonia y Austria.

Desde los ochenta los artistas ibaguereños empezaron a escasear en los salones nacionales y los premios que se ganaron en otras épocas fueron cada vez más esquivos. Con la notable excepción de Mariana Varela y  Rodrigo Facundo, nominados ambos al premio Luis Caballero y premiados en diferentes salones.

A mediados de los noventa el arte vuelve a tener algún eco en la ciudad con el surgimiento del periódico El Nuevo Día que desde su fundación ha mostrado un gran interés en difundir los valores plásticos de la región, y durante la gobernación de Francisco Peñalosa (1995-97) se abre la Casa de Cultura Álvaro Mutis como un lugar de exposiciones, pequeños conciertos y recitales, se financia la impresión del libro “Pintores del Tolima siglo XX”, primer intento de sistematizar o catalogar el arte en el Tolima y se adquiere una colección de pinturas de artistas tolimenses contemporáneos. Desde 1993 se comienza a realizar anualmente el Salón Tolimense de Fotografía donde su principal gestora María Margareth Bonilla Morales, generó una dinámica expositiva y formativa que ha permitido hasta el presente fortalecer esta práctica en la ciudad.  

Del museo a la Facultad de Arte, Ibagué hoy (2003-2022)

Carlos Armando Castillo, Raquel Paz, Antonio Moreno, Camila Arévalo, Camilo Gutiérrez, Diego Céspedes, Javier Morales, John Jairo Castro Parra, Jonnathan Cataño, Jonathan Saavedra, Luis Felipe Cifuentes, Luis Fernando Bautista, Mariana Benjumea Orozco, Mario Rodríguez, Nicolás Beltrán, Paola Varón, Paula Sánchez.

En el año 2003, por iniciativa de Darío Ortiz y siendo Director de Cultura del departamento el maestro Julio César Cuitiva se logra la apertura del Museo de Arte del Tolima. Logrando concretar la idea de un museo de arte en Ibagué, tras el fracaso de dos iniciativas anteriores en las décadas del 60 al 80, el Museo de Arte Moderno y el Museo de Arte Contemporáneo que nunca lograron concretarse debidamente. En el MAT se reunieron las colecciones departamentales de arte que reúne obras adquiridas desde los años 20 del siglo pasado hasta el presente, junto a obras de colecciones particulares que abarcan desde el periodo precolombino convirtiéndose de esta manera en una de las colecciones públicas más importantes del país fuera de Bogotá o Medellín. Desde su apertura el MAT ha desarrollado un intenso calendario de actividades culturales y exposiciones de artistas colombianos e internacionales de todas las épocas.

En el año 2009 se abre el programa de Artes plásticas y visuales de la Universidad del Tolima, con pensum diseñado por la Universidad Nacional, permitiendo la profesionalización de los jóvenes valores de la región y un acercamiento a las nuevas corrientes del Arte Contemporáneo. Gracias al impulso universitario han surgido iniciativas que dinamizan la escena local, como el ENEA (Encuentro Nacional de Estudiantes de Arte) evento direccionado varias veces por la doctora Claudia Supelano, maestra de la Facultad, que nace en el 2013 por el interés de algunos estudiantes de reunir artistas en formación provenientes de todo el país.

Otros ejemplos del impulso universitario son el de La Trenza, espacio creado en el 2016 inicialmente por los egresados en Artes Plásticas y Visuales de la Universidad del Tolima, Antonio Moreno, Marcela Acosta y Paola Rojas y en el cual también estuvieron vinculados Camilo Arévalo, Diana González y Margarita Mora. Allí se realizaron exposiciones de artistas locales, conferencias y talleres. Posteriormente surgió la galería Puerta Azul, donde el artista Víctor Rondón y su esposa Diana Carolina Hernández crearon varios proyectos expositivos locales nacionales e internacionales.

La dinámica actual del arte en Ibagué y de sus artistas se ha reflejado en una mayor participación en certámenes como el salón Colsánitas donde fue premiado Camilo Arévalo o los Salones Nacionales y el Salón Regional que ha contado con la presencia de Claudia Ortiz, Olga Martínez, Graciela Romero, Diana González, Jonathan Cataño, Luis Fernando Bautista, y Paola Rojas, entre otros.

Paralelamente los artistas ibaguereños han participado en varias importantes bienales internacionales como las de Venecia, Shanghai y Florencia en el caso de Darío Ortiz, y Rodrigo Facundo en las de OpenArt en Suecia y Mercosul en Brasil. 

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