Exposición

Escuela de Bellas Artes - Inicios de la educación artística en Colombia

Escuela de Bellas Artes - Inicios de la educación artística en Colombia

  • Fecha: del 27 febrero al 28 de julio
  • Lugar: Museo de Arte del Tolima
  • Curaduría y museografía : MAT

  • ESCUELA DE BELLAS ARTES

    Inicios de la educación artística en Colombia


    Desde el siglo XVII se desarrollaron en Europa las Academias de Bellas Artes como sociedades artísticas con autoridad pública que desempeñaron un papel fundamental en la normalización y el desarrollo del gusto estético de su tiempo. Durante varios siglos fueron la parte más fuerte del establecimiento artístico al supervisar y controlar parcialmente el mecenazgo estatal, manejar salones y concursos, realizar publicaciones, abrir museos con modelos ejemplares del pasado e impartir una enseñanza regulada por valores estéticos basados en modelos del pasado.


    Aunque las vanguardias surgidas después del impresionismo se desarrollaron como un movimiento anti académico, que irrespetando los cánones clásicos, derrocó sus paradigmas estéticos, al punto de que se terminara considerando peyorativo el término académico en las artes plásticas; muchas de esas antiguas academias siguen siendo instituciones de élite como las cinco academias que componen el Instituto de Francia, las ocho Reales Academias de España, la Royal Academy y la British Academy en Gran Bretaña, o las academias rusas. 


    En Colombia, a diferencia de otros países latinoamericanos, no se logró en ningún momento la conformación de una Academia de Bellas Artes, como sí pasó en México (Academia de San Carlos 1781), Cuba (Academia de San Alejandro 1818), Chile (1849) o Argentina (1878) ocasionando que la enseñanza formal de las Bellas Artes tuviera un comienzo tardío que se remonta a las últimas décadas del siglo XIX, que los salones nacionales solo iniciaran en 1940 cuando ya eran un modelo obsoleto y que nunca se lograra cimentar un Museo Nacional de Bellas Artes. 


    Desde inicios del periodo colonial americano el aprendizaje de todas las artes se daba por sucesión discipular bajo modelos medievales en boga en España, y en Colombia lo más cercano a un origen de educación formal en Artes plásticas se remonta al establecimiento por parte de José Celestino Mutis de la Escuela de Dibujo en Mariquita hacia 1783, donde se educarían los pintores que elaborarían las más de siete mil láminas de la expedición botánica. La Escuela de Dibujo, de carácter gratuito, trasladada posteriormente a Bogotá funcionaría dirigida por Salvador Rizo al menos hasta la muerte de Mutis en 1808 y producirá láminas hasta 1816. 


    Tras el cierre de esa escuela de dibujo y la gesta de independencia, durante varias décadas la enseñanza de las bellas artes (dibujo, pintura, música, arquitectura, escultura) continuó limitada a talleres y clases particulares. Hasta que, por iniciativa de varios intelectuales, principalmente el poeta, diplomático y pintor aficionado Rafael Pombo, y su primo el congresista Sergio Arboleda logran una ley que en 1873 creaba la Academia de Bellas Artes con el nombre de Academia Vázquez que esperaban que fuera dirigida por profesores académicos extranjeros. Para eso Pombo invita al pintor mexicano Felipe Santiago Gutiérrez, educado en academias de México e Italia, quien llega a Bogotá, procedente de Nueva York. Sin embargo, la academia no se consolida por falta de recursos económicos y el mexicano termina abriendo de manera privada la academia Gutiérrez que dividida en Escuela de Varones y Escuela de Señoritas daba clases gratuitas de dibujo y pintura. En 1875 Gutiérrez regresa a México. 


    Para 1880 funcionaba en el colegio de San Bartolomé la Escuela de Dibujo y grabado, y a comienzos de 1881 durante el segundo viaje a Colombia de Felipe S. Gutiérrez se logra la apertura oficial de la Escuela Gutiérrez de pintura dentro del Instituto para el fomento del arte llamado Academia Vásquez. Por concurso se eligen a Epifanio Garay y a Pantaleón Mendoza como sus directores.


    Un año más tarde se crea la Academia de música y el 11 de septiembre con la ley 67 de 1882 se da la Creación del Instituto de Bellas Artes, conformado por cuatro escuelas Dibujo y grabado, Música (escuela Guarín), Pintura (escuela Vásquez) y Arquitectura (escuela Arrubla), que darían clases que solamente serían interrumpidas en las guerras civiles de 1885, 1895 y 1899. La escuela de dibujo la dirigirá Alberto Urdaneta, dando clases el Padre Santiago Páramo, la de grabado el español Antonio Rodríguez, la de pintura será dirigida por Pantaleón Mendoza, la de música sería dirigida por su promotor Enrique Price, quien además de la academia de música también fundará la sociedad filarmónica. Antonio Rodríguez será el único académico europeo que enseñará en Colombia en esos primeros años.


    En 1884 la Escuela de Bellas Artes, (con sus diferentes escuelas de Pintura, dibujo, música etc) será incorporada a la Universidad Nacional y funcionará en el Claustro de Santo Domingo que durante algunos meses de 1885 se convertirá en cuartel de las tropas del gobierno, reabriendo como escuela a comienzos de 1886. La forma como fue conformada la Escuela permitió que algunos alumnos tomaran clases en las diferentes instituciones, de manera que algunos alumnos pudieron llegar a ser músicos y pintores como Federico Rodríguez, Domingo Bolívar y Coriolano Leudo entre otros, o músicos, pintores, escultores y arquitectos como fue el notable caso de Acevedo Bernal.


    Tradicionalmente la historiografía colombiana ha considerado ese año de 1886 como la fecha de fundación de la Escuela de Bellas Artes, soportados en los textos y discursos de Alberto Urdaneta, recién nombrado director de la Escuela, publicados en su propio periódico llamado Papel Periódico Ilustrado. Esos textos de Urdaneta, quien además de pintor era periodista, y había sido político y guerrillero conservador, tenían el espíritu de refundación de la patria que impregnaba el ambiente bogotano tras la guerra civil de 1885 ganada por el partido del presidente Rafael Núñez, con el apoyo del partido conservador, y que hacia finales de 1886 estaba proclamando una nueva constitución que regiría los destinos del país durante más de 100 años.


    Sin embargo, numerosos decretos y documentos oficiales posteriores al año de 1886 citan como fundación de la Escuela la Ley 65 del 11 de septiembre de 1882.  


    Tras la muerte de Urdaneta será nombrado rector de la Escuela el Escultor académico italiano César Sighinolfi y durante el resto del siglo y por breves periodos contará con algunos profesores europeos como los españoles Luis de Llanos y Enrique Recio Gil o el también italiano Filipo Mastellari. El primer profesor colombiano con verdadera formación académica que enseñará y dirigirá la escuela de 1904 a 1911 será Andrés de Santa María.


    Al igual que promovió las clases de pintura al aire libre, y el dibujo de desnudo al natural que le costó su puesto. Ya hacia 1904 el número de mujeres inscritas en la Escuela de Bellas Artes es 55 contra 165 varones y de 1907 a 1911 dará clases la primera profesora mujer: Rosa Ponce de Portocarrero. 


    Quienes fueran alumnos en las tres primeras décadas de la Escuela, conservaron el sueño original de tener la Academia de Bellas Artes que nunca se consolidó, idea que tomó un último aliento cuando logran, ya siendo pintores influyentes, que se financie en 1827 la importación de 300 copias en yeso de famosas esculturas clásicas, (La Colección Pizano) consideradas imprescindibles para el estudio de los cánones académicos y que en 1930 fuera creada la Academia colombiana de Bellas Artes, correspondiente a la de San Fernando en Madrid, por un decreto del presidente Carlos E. Restrepo amigo y mentor de Francisco Antonio Cano, quien al igual que Pedro A. Quijano, Ricardo Gómez Campuzano, Coriolano Leudo, Luis Alberto Acuña y Eugenio Peña, entre otros antiguos alumnos de la Escuela, pudieron sentirse académicos de número los escasos cuatro años que duró esa institución. Reafirmado que en Colombia se consolidó una Escuela de Bellas Artes, pero nunca maduró la idea eurocéntrica de una Academia de Bellas Artes.



    Artistas participantes en la exposición:


    Francisco Antonio Cano (1865 - 1935), Felipe Santiago Gutiérrez (1824 - 1904), Santiago Páramo Ortiz (1841 - 1915 ), Epifanio Garay (1849 - 1903), Ricardo Acevedo Bernal (1867 - 1930), Ricardo Borrero Álvarez (1874 - 1931), Efraím Martínez Zambrano (1898 - 1956), Delio Ramírez Beltrán (1892 - 1968), Coriolano Leudo (1866 – 1957), Ricardo Moros Urbina (1865 - 1942, Pedro Alcántara Quijano (1878 - 1953) , Peregrino Rivera Arce (1877 - 1940 ), Miguel Díaz Vargas (1886 - 1956 ), Enrique Recio y Gil (1856 - ca. 1910), Jesús María Zamora (1871 -1948 ), Ricardo Gómez Campuzano (1891 - 1981), Roberto Páramo (1859 -1939), Olaya Gaitán , Marieta Botero Restrepo (ca. 1886 - 1962) y Pantaleón Mendoza (1855 - 1910).