Exposición

Teoría de los cerillos

  • Fecha: del 19 de junio al 10 de agosto del 2025
  • Lugar: Museo de Arte del Tolima
  • Curaduría : Darío Ortiz
  • Museografía :


  • La teoría de los cerillos


    En 1885 en el puerto de Veracruz en México, dos inmigrantes españoles fundan La Central, que se convertiría en la más icónica fábrica de fósforos mexicana, la cual desde 1940, hasta la fecha, comenzaría a decorar sus cajetillas de cerillos con pinturas de conocidos artistas mexicanos, monumentos de arte internacional, bonitas pinturas de paisajes e imágenes de la cultura mexicana. Estas cajetillas, que han sido convertidas en objetos de colección dentro de la cultura popular, las retoma Luigi Fantini, artista de familia Ítalo-mexicana, nacido en Ciudad de México en 1982; para unirlas a un célebre fragmento del libro y de la posterior película “Como agua para chocolate” de la escritora Laura Esquivel, conocido como “La teoría de los cerillos”. Teoría de la abuela de Tita la protagonista, en la cual se habla de la manera de entender las emociones humanas, de cómo estas se encienden y la importancia de proteger la pasión y el fuego interior que todos llevamos dentro, para evitar que se apaguen.


    De esta manera Fantini, artista que ha desarrollado su obra entre el neopop, el grafiti, la fotografía y el hiperrealismo, reproduce a mayor escala las cajetillas de La Central, con algunas de sus imágenes icónicas, llenándolas cada una de 7 fósforos encendidos, siete tablas pintadas de diferentes maneras, para crear un sugerente diálogo con el inspirado mensaje de la reconocida escritora. En el reverso de las cajas, cambia las imágenes “bonitas” reproducidas originalmente en cada cajetilla, por otras cargadas de crítica e ironía en un giro de humor que hace honor al famoso albur mexicano, que encontramos también en la representación de algunos de los cerillos que terminan hablando sugerentemente de temas diversos que esperan ser descubiertos por un observador atento.


    Luigi Fantini, quien a los 14 años hacía grafitis en las calles de México y a los 30 ya hacía parte de muestras que itineraban por Europa con lo más selecto de la plástica mexicana del momento (Messico Circa 2000 y otras), ha realizado exposiciones en Bulgaria, España, Italia, Suiza y Estados Unidos, entre otros países, y su trabajo se encuentra en destacadas colecciones. La serie de “La Teoría de los Cerillos”, de la cual exponemos una parte en el MAT, se ha presentado en diferentes espacios mexicanos como el Museo de Arte Contemporáneo Primer Depósito, el Museo Salvador Almaraz y la Casa de Cultura de Azcapotzalco, aunque algunas de las obras se han realizado expresamente para esta exposición.


    Es posible que, en esta serie de pinturas realizadas con diferentes técnicas y acabados Luigi Fantini, con el mismo ánimo de Tita y parafraseando a Laura Esquivel, intente demostrar artísticamente esta teoría. Tal vez algún día lo logre…


    Darío Ortiz



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    Entrevista en sala de exposición MAT https://www.youtube.com/watch?v=vab6URtjFlk


    Semblanza


    Desde la antigüedad, el arte se ha manifestado como una necesidad humana, profunda y esencial. No es para menos, dado que el arte representa la complejidad del ser humano, y el artista en todas las épocas funge como el traductor de esa complejidad.


    Nadie como el artista para comprender y expresar los fenómenos sociales en todas sus aristas.

    Tal vez por esta condición es que Luigi Fantini, desde muy pequeño, supo que sería artista. Fantini nació en una familia italo-mexicana en el año de 1982; siempre fue un niño callado y observador. A los 13 años comenzó a graffitear y, a los 15 años era claro para él que su vocación estaba en el arte; Fantini, en su experiencia adolescente, decidió aprender de los maestros del arte que admiraba por lo que ejerció como aprendiz de ellos. Esta experiencia fue crucial en su crecimiento pues vivió, de primera mano, la experiencia artística desde su origen.


    Si bien inició en el graffiti, sería injusto catalogarlo como graffitero pues esa etapa corresponde a sus comienzos artísticos, y el Mtro. Fantini es un ser en evolución constante para quien la realidad presente es siempre su mejor inspiración. Siendo una persona muy observadora de su entorno y de la gente, no es ajeno a la actividad social y por ello, a lo largo del tiempo, ha apoyado diversas causas a través del arte: ya sea subastando piezas, donando piezas o incluyendo en sus obras temas sociales que considera fundamentales en su visión de la construcción de la comunidad.


    Luego de más de 20 años de carrera artística, que lo han llevado a exponer –de manera colectiva e individual- en diversos recintos y eventos de gran importancia tanto en México como en Estados Unidos, Italia, España, Bulgaria y Suiza entre otros, corresponde decir que su producción está marcada por diferentes etapas de estilo y temas que reflejan momentos específicos de su vida, de sus intereses y de la manera en que traduce el mundo en ese momento; de ahí que su obra, a veces se perciba oscura y profunda, a veces con alta carga de crítica social, y otras tan solo como un reflejo de su particular visión del mundo. Podría haber espectadores que piensen que la obra de Fantini puede llegar a ser erótica, superficial, crítica o cualquier adjetivo y todos ellos tendrían cabida en alguna de sus etapas pictóricas.


    Fantini está consciente de que su esencia como artista lo obliga a ser crítico con él mismo, no solo con su medio o con la sociedad; su personalidad irónica e irreverente es una constante que se plasma en su obra y que lo mantiene en constante análisis de sí mismo para jamás subestimar a sus espectadores. Para Luigi Fantini, el artista debe mantenerse humilde ante la experiencia estética pues cuando un artista se envanece o, en términos populares se torna pagado de sí mismo, las personas no se acercan a la obra para desnudarse frente a una experiencia estética sino para sumarse a una moda, a una tendencia o al snobismo.


    Fantini no busca desmenuzar la pieza artística al espectador, sino que permite que cada uno encuentre su propia experiencia, sus propios descubrimientos e ideas para que cada pieza tome vida en el espíritu del espectador y lo haga suyo, en una experiencia sublime, personal y única.

    Recientemente ha incursionado en la fotografía como herramienta, lo que le ha abierto un panorama con infinitas posibilidades que van desde el collage hasta el cubismo.