(Instalación In sitú)
Colectivo Atractor: Juan José López, Alejandro Villegas, Juan Cortés, Juan Camilo Quiñones

Todo filósofo debería construir una granja de hormigas. Es una maravillosa demostración práctica de la emergencia. La reversibilidad de muchas rutas de las hormigas conduce a una conciencia directa con la paradoja de la Flecha y el Tiempo. (John Horton Conway)

Los algoritmos, es decir los métodos a través de los cuales los computadores procesan datos y modelan procesos físicos, están presentes de manera activa en muchas de nuestras prácticas cotidianas. Desde tomar una fotografía con un celular, indagar por algo en un motor de búsqueda o recibir anuncios al navegar en una red social, hasta los procesos de producción y composición de música contemporáneos. Estas acciones, o agenciamientos, ejecutadas por el softw  are tienden a suceder de manera invisible o más bien a naturalizarse rápidamente, generando un nivel de sospechosa transparencia tecnológica.

Dicha naturalización precisa ser cuestionada de manera profunda en el mundo contemporáneo y uno de los vehículos privilegiados para hacerlo es el arte mismo, en particular aquellas formas de experimentación con medios que son capaces de usar estos algoritmos justamente para poder verlos de otra forma, para poder cuestionarlos, mostrando así el entendimiento que se tiene de los mismos. Haciendo que los algoritmos hagan evidente su riqueza a través de una serie de traducciones sensoriales y conceptuales, de cadenas de bits y bytes que se vuelven visualizaciones, sonicaciones, hasta espacializaciones de los datos y de los programas.

“Automata Celular” explora en profundidad los conceptos de orden y caos, desde una perspectiva creativa y analítica, que recuerda los mejores momentos de la obra de Hans H. Diebner y su idea de la Ciencia performativa. No hay nada de esta exposición que se pueda anticipar, es el fruto de un trabajo colectivo y de la indagación del campo de interacción del arte y la tecnología, lo anterior enmarcado en un diálogo físico con el espacio arquitectónico que enriquece los ecos de la espacialidad y el significado.

Sobre la Obra

El tipo de autómata celular que se modela en esta instalación es La hormiga de Langton el cual puede ser visto también como una máquina de Turing. Un autómata celular es un sistema dinámico discreto, determinista muy simple que a partir de unas reglas muy básicas puede generar comportamientos complejos. En una malla, los cuadrados cambian de color dependiendo de los movimientos de una hormiga computacional que se desplaza de acuerdo a una serie de reglas básicas, por ejemplo; si se mueve adelante y el color es blanco cambie el color del cuadro a negro. Así operando con esas reglas después de múltiples repeticiones emergen altas complejidades. Ver una hormiga de Langton en operación, es similar a estar dentro de un computador y ver cómo ocurren los procesos computacionales paso a paso, haciendo posible ver cómo esas reglas al operar se transforman en comportamientos que no se podían anticipar desde el inicio.

En esta instalación, la retícula que originalmente se planteaba a nivel bidimensional en este caso se instala en el espacio tridimensional utilizando una serie de más de cien tubos luminosos, que sirven de entorno para la ejecución del algoritmo que funciona en bucle evidenciando los movimientos caóticos de la hormiga que por algunos lapsos se estabiliza. Esta obra referencia elementos de trabajo de luz con neón que se han realizado en América Latina desde los años 40 (como Gyula Kosice) y que tuvieron un momento de experimentación importante en los años 70 pero a la vez inyectan un elemento computacional novedoso para poder literalmente desplazarse por el espacio en el proceso de ejecución del autómata celular.

Durante los conciertos del Festival de Música de Ibagué, el autómata celular tendrá unas reglas adicionales derivadas del procesamiento del sonido en tiempo real del concertista en sala. Las notas, cadencias y dinámicas sonoras de la música en vivo se convertirán en datos procesados por el algoritmo del autómata. Así, los patrones auditivos se convertirán en variables que desencadenan comportamientos complejos e impredecibles en el sistema lumínico. Autómata Celular se enmarca en el interés del Festival de Música por poner en diálogo propuestas de distintos marcos temporales, con el ánimo de tejer experiencias colectivas en torno a la música, el arte y las nuevas tecnologías.

 

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